Dr. Jorge Gutiérrez Alfonzo
El maestro Alfonso Monterrosa está a dos meses de cumplir 60 años con ello sabe muy bien la vida de la vieja escuela. El papá del maestro tenía la costumbre de dejar la grabadora prendida en el modo de radio, eso servía de estar enterados de los sucesos que pasaban en México y en mundo. Cada noche, cada mes cada año era costumbre ya sea con energía eléctrica o con pilas, la grabadora no dejaba de informar a la familia. Cuando el maestro tenía 5 años era costumbre estar en familia en penumbra a la luz de la luna escuchando la radio novela. Después llegaban las noticias y era el indicador de que era hora de acostarse. En esas noticias se enteraron del paso de un cometa en el año de 1971, decían que pasaría como a las dos de la mañana, los niños pidieron al papá que lo querían ver, que no importaba la hora. Y en momento que se vivió fue extraordinariamente hermoso.
Ahora que recuerda ese momento no sabe y fue el resplandor del cometa en el cielo o el momento en familia, los dos hijos con papá y mamá contemplando la hermosura que estaba en el cielo. Dos años después llego al pueblo la señal de televisión dos canales únicamente Televisión Rural Mexicana (TRM, azteca 7) y por periodos, el canal 13, hoy azteca uno.
El hermano y el maestro Monterrosa veían televisión con el vecino en una tv en blanco y negro, el vecino tenía controlado la visita de los vecinos 1 hora no importaba que tan emocionante estaba la serie, se apagaba por que se apagaba. Tristes y desolado regresan a casa los hermanos, pero se sobreponían cuando el papá de ellos les decía que pronto le compraría una televisión. La televisión no llegó sola, el papá compró el primer videojuego el telepong y una consola para escuchar música con discos de vinilo, además de la radio. Todo seguía siendo en familia juntos. Conviviendo. Las horas de televisión eran controlados, el maestro Monterrosa pidió permiso para que los días jueves se develar para ver el partido de fútbol del Guadalajara qué era transmitido a las 8 de la noche después de un programa llamado “Destino común”.
El maestro y su hermano eran conscientes qué lo que llevaban era pagado a plazos se dieron cuenta de cómo se firmaron los pagarés. Ellos sabían los sacrificios que los padres hacían para que al hogar llegara el progreso. Todo en familia juntos. Sin dejar a nadie sólo. La grabadora seguía haciendo su función. Informar por las noches de los eventos. Cuando ya los hermanos tenían cuarto por separados de los papás (1979), aun escucharon en la madrugada como Estados, bombardeaba la ciudad de Managua Nicaragua eso lo vive el maestro como si fuera reciente. Sin lugar una noche de angustia, escuchar los testimonios de las personas el ruido de las bombas. Pero ahí seguían juntos la familia, platicando los sucesos, dándole valor para enfrentar las posibles soluciones. Por las fechas de semana santa, navidad y año nuevo se sabía que los negocios que existían no abrían. Días antes tenían que prepararse para tener lo necesario en la alacena para solventar los días de fiesta. El maestro Alfonso preguntó al papá porqué todo quedaba desolado en semana santa. La respuesta del padre fue “hijo, todos tenemos necesidad de convivir con nuestras familias. Los trabajadores y dueños de los negocios también tienen necesidad de estar con su familia”. Al maestro Monterrosa le quedó claro que la familia era la principal fuente de energía para estar en armonía.
En 1984, el maestro escucho en la radio que américo mandaría un satélite al espacio, con ello se tendría señal de televisión en todo lados, en cualquier lugar de México se podrían ver los canales de tv. Esos canales que no se veían muy bien en su localidad, no durmió de la emoción al día siguiente platicó con la familia y comentaron la noticia. Empezaron a planear cómo se haría para poder observar esos canales y muchos mas decían. No faltaban los amigos y familiares que decían que esta nueva invención traerían fatalidad a jóvenes y niños. Falta de atención, problemas con el comportamiento entre otros. Los papás siempre decían. “hay que estar al pendiente de lo que ven y el tiempo que lo hacen”.
El papá del maestro nunca pensó como su grabadora se convertiría en un artefacto al cuál le tenía que hablar, que los discos de vinilo pasaron a ser discos compactos (CD) y ahora esto. Todo lo que desees en un solo artefacto. Pero la unión familiar sigue, platican, planean comentan. Cinco nietos hay y todos están de acuerdo a lo vivido por los abuelos, saben que la unión familiar es la base de mantener las emociones. El control de lo que ven, las horas que se dispone son fundamentales para controlar la salud mental en los jóvenes y niños.
Hoy es difícil, a temprana edad se hace la “necesidad” de tener un dispositivo móvil, los colectivos alegan sobre los derechos de las niñas y niños de estar comunicados, no pueden restringir su uso porque indican que estas volando su privacidad. Los padres al estar en esta situación los dejan a mano de las plataformas y a los delincuentes que inundan las redes en busca de un mercado lucrativo.
Como se leyó en la vivencia del Maestro Monterrosa, la tecnología ha estado ahí adentro de los hogares desde hace 50 años, progresamos mientras el concepto de familia se apagaba. Los legisladores mexicanos dieron la estocada final a la familia puesto que no existe una estabilidad laboral para realizar una vida planeada, hoy trabajan mamá y papá, los hijos quedan entretenidos con los dispositivos, juegos, redes sociales, compras. No hay quien supervise los contenidos en plataforma. Papá y mamá llegan cansados de la jornada laboral, no hay minutos de convivencia posiblemente los fines de semana podrían tener, pero el papá lo toma para ir a jugar futbol, la mamá a los quehaceres de la casa, ni en eso pueden estar unidos hoy en día.
La falta de atención familiar es el causante de las consecuencias de la salud mental. Ya no hay abrazos, caricias, ya no hay platica. Según el relato del maestro Monterrosa los distractores han estado presentes, lo que se tiene ausencia es la convivencia familiar. El maestro ha trabajado con plataformas educativas, los jóvenes no tienen el menor interés por aprender por esta vía, el pretexto que dicen es que no le entienden. Claro andan pensando en situaciones familiares y no logran concentrarse en lo que hacen en cuestión educativa.
El stress y la ansiedad en los jóvenes no provienen solamente de las plataformas digitales, vienen de la desintegración familiar y una mala alimentación, si no hay quien elabore la comida en casa lo más fácil es pedir comida rápida. El gobierno quita la comida y las bebidas chatarras de las escuelas, pero la presidenta de la república se toma foto teniendo como patrocinador oficial a la refresquera más grande del mundo, lo quitan de la escuela pero la compañía es la que patrocina los torneos de fútbol, todo en México no tiene congruencia, piden que no haya alcoholismo y las grandes compañías patrocinan a los equipos de la liga mx.
No son las plataformas son las incongruencias gubernamentales lo que motiva a que los jóvenes se sientan solos y sin protección, para cubrir el problema lo hace como todo padre de familia que se siente culpable de no tener una convivencia con los hijos: con dinero. El aislamiento, la soledad es lo que provoca una salud deficiente junto con la mala alimentación y el estar observando incongruencias de la vida.
Las plataformas de entretenimiento son pagadas, todas tienen algo especial que ofrecer, menos una convivencia familiar. Los jóvenes se sienten frustrados porque mamá o papá no tienen cierta aplicación qué si lo tiene el hijo del funcionario. Hasta la inteligencia Artificial es pagada solo te dan lo básico, para lo demás hay que pagar por mes o por año.
Lo que le da el gobierno no alcanza para tantas plataformas, y claro, el quiere tenerlas todas. Una de las dos compañías de tecnología anda promoviendo paquetes con las escuelas del nivel medio superior y con ello dicen que los maestros ya no pagaran. Bueno, eso no se sabe aún. Quizá los descuenten del salario.
El Reto que todos los docentes puedan y sepan aplicarlo para mejorar la educación, que no quede solamente en planeaciones encajonadas en el escritorio del docente y del departamento académico. La salud mental se puede curar con amor y con convivencia familiar.

Dejar una contestacion
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.