Un año y lo que viene
Mtro. Héctor Daniel Estrada Pérez
A pasado un año, y tenemos que hacer un espacio para reflexionar, sobre las cosas que se han realizado y aquellas que se pueden hacer mejor. Se ha defendido el derecho a la educación, al menos en el discurso. Es cierto que se ha realizado acciones como la entrega de más becas, lo cual ha ayudado en algunos casos a que no se abandonen los estudios, sin embargo es cierto también que al no existir un estudio para la entrega de estos apoyos, no se sabe a bien en que se utiliza y quienes realmente lo requiere, lo que pone en duda, si el programa como tal funciona, o requiere ajustes.
La Educación media superior ha sido la más recompensada, y desglosemos unos puntos que son relevantes, sin llegar a un análisis profundo. Un gran cambio es la desaparición del Comipems, lo cual la historia juzgará si fue un acierto o un error. El hecho de eliminarlo para que todo el que desee pueda ingresar el bachillerato, tiene una buena intención, aunque no se garantiza con ello que se dé una educación de calidad, y se tendrá que observar los diversos índices de deserción, de terminación, de ingreso, de egreso, entre otros, para ver si los incrementos son positivos o se tendrá que repensar la estrategia.
Otra acción es el crecimiento y adecuación de instalaciones que se ha dado para este nivel educativo. Se ha incrementado los planteles, se han adecuado otros, y se ha tomado instalaciones de secundarias y de este mismo nivel educativo, para abrir nuevos turnos y tener la capacidad de recepción. La estrategia es interesante, aunque conlleva varias implicaciones, empezando por las que implican la correlación y responsabilidad con los niveles educativos, tanto anterior, como posterior.
El crear un marco común curricular, así como el arranque del Bachillerato Nacional, alinea a las disposiciones de esté régimen en cuanto a las políticas educativas, que se plantean en la Nueva Escuela Mexicana, así como el programa La Escuela es Nuestra, que en breve se reflejarán en la educación media superior. Sumado a ello, se tendrá la nueva Ley General de Educación Media Superior (LGEMS), misma que asegurará las estrategias que se han realizado, además de darle legalidad.
Finalmente, el hecho de extender más becas a este nivel, permite que más jóvenes puedan estudiar en este nivel educativo. En intención todas las acciones que se han realizado, implican la intención de un mejoramiento. Pero también es cierto que se pone entre dicho si son correctas estás estrategias, y si realmente no llevan una segunda intención, pues son estos jóvenes los que en las próximas elecciones presidencial representarán el grueso del voto.
Para la educación superior, también se han dado situaciones, como la extensión de los programas de becas, el crecimiento de la matrícula y de nuevas opciones de universidades nacionales. La creación del Sistema de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, permitirá al nivel educativo, el alcance de calidad y excelencia, además de que reflejará mejoras en la sociedad, al menos esa es la intención, ya veremos si se logra.
Todas las acciones y estrategias que se presentan para la educación superior, topan con varios problemas, que van desde el aún misterioso sistema que regulará la contratación de los maestros a nivel de educación básica, o las adecuaciones que tendrán que realizar en las instituciones de educación media superior una vez establecida LGEMS, o las exigencias y adecuaciones necesitan realizar a la educación superior para poder atender todos los cambios que solicita la Federación, y los que se van a requerir a partir de los cambios del nivel anterior.
Pero el mayor problema, sin duda, es el recorte presupuestal que se ha realizado a la educación en el presupuesto para su operación del siguiente año. El decrecimiento y la asignación de gran parte del mismo a los programas insignia de este gobierno, hace que las instituciones se vean limitadas para el cumplimiento, para las adecuaciones que requieren, para la capacitación, para la contratación y para la atención de las y los estudiantes.

En esta edición de la Revista Edurama, trae estas reflexiones de parte de nuestros colaboradores. Desde sus lugares de origen comparten su opinión acerca de cómo han vivido esté primer año del nuevo gobierno. Es una edición que nos permite saber el sentir del cumplimiento de las promesas que se realizaron.
Deseamos que sea de su agrado, y queremos reitera la invitación a participar con nosotros. Desde nuestra trinchera les compartimos estos escritos y nos da gusto volver a estar circulando en este que es nuestro penúltimo número original del año, deseando que en nuestro siguiente número podamos contar con una mayor participación y que para el siguiente año, podamos tener mejoras y alcances para que le sea más atractiva esta publicación.
Nos encontramos muy agradecidos de que nos lea, de que nos permita entrar en sus lecturas y seguimos atentos a sus comentarios, para poder mejorar mediante nuestras redes sociales. Les invitamos a leer esta edición, a estar atentos a nuestra siguiente convocatoria y esperamos encontrarnos el siguiente mes.
