Dos años y la deuda se acrecienta…
Mtro. Héctor Daniel Estrada Pérez
Después del segundo año, las preguntas que nos hacemos son: ¿en verdad hemos mejorado en la Educación?, ¿han sido las medidas, lo que requería la educación?, ¿los resultados, son los esperados?, ¿se han dado los cambios que se necesitan para la educación?, ¿ya tenemos una educación de calidad?
Es claro que hay estrategias que llaman la atención, como el hecho de que haya tantas becas, en todos los niveles, o la estrategia del bachillerato nacional. La apertura de nuevas universidades y la exigencia de que las universidades publicas tengan que aperturar a más espacios.
Sin embargo, a la hora de los resultados, es dónde surgen las dudas, porque las becas no han hecho que se dé una disminución considerable en el abandono escolar, y no sé puede medir, si realmente ayudan al aprovechamiento, pues mientras se siga permitiendo el pase automático en la educación básica, se vuelve complejo saber si realmente hay los impactos esperados.
Lo que si tenemos que cuestionar es al modelo educativo y sus estrategias de enseñanza, las cuales han quedado mal paradas tras los resultados presentados tras la prueba PISA. Así que en todo esto tenemos varias deudas que corregir para que los niños y niñas tengan una educación que les permita poder tener competencias adecuadas y de calidad.
El bachillerato nacional, es una estrategia que de origen tiene una gran intención. El hecho de que los espacios para estudiantes se amplíen, pareciera que es una buena decisión. Se están haciendo grandes esfuerzos porque cada día haya más alcance de la educación media superior y se ha vinculado con la educación superior, lo cual deberá de verse reflejado en el corto plazo, con alumnos y alumnas con mayor preparación, con entendimiento y conocimiento mejor sobre lo que quieran estudiar y desarrollar en el siguiente nivel y deberá de disminuir los índices de deserción al ser seguidos en trayectoria por la educación superior desde este nivel. El incentivo de que se reconozcan competencias al nivel medio superior, por parte Instituciones de Educación Superior, debería de validar los esfuerzos.
En este nivel también tenemos que sumar, el otorgamiento de becas, el cual puede ser una aliciente más para los y las estudiantes. Por otra parte, tampoco podríamos dudar que tanta atención tenga un trasfondo diferente, pensando que la mayor parte de todos estos beneficios, serán los posibles votantes en las elecciones que vienen.
La educación superior se ha visto exigida en cuanto a un mayor número de lugares para alumnos y alumnas, además de que se han abierto, nuevas instituciones nacionales, lo que es otro de esos esfuerzos que se reconoce se están haciendo para mejorar y alcanzar promesas que se hicieron desde las campañas. Sin embargo, pareciera un discurso contradictorio, porque por otra parte se han recortado presupuestos, con lo cual el alcanzar las metas se vuelve casi imposible.
Desde ahora si podemos sumarnos a la exigencia de mayores presupuestos para todos los niveles educativos, de un mayor involucramiento de las autoridades, de mejoras a las instalaciones físicas, de mejor capacitación a las y los profesores, y de una reestructuración en el modelo educativo nacional, en donde las mediciones tengan más peso, los contenidos sean más adecuados y actualizados, y en donde las estrategias de aprendizaje sean mejoradas, considerando el uso adecuado de las herramientas tecnológicas, habilidades blandas, un real humanismo, contenidos actuales, pero sobretodo que se exista un mayor diálogo con quienes llevan la educación a las y los estudiantes a fin de que se dé retroalimentación del funcionamiento y se encuentren puntos de mejora oportunos y reales.
La exigencia en todos los niveles ha sido mucha, los cambios que se han solicitado, muchos entran con calzador, y la realidad es que a pesar de que se prometieron mejoras, se prometió mayor atención y mayor capacidad para atender las necesidades. Dos años después, los resultados no avalan dichas promesas, de hecho podríamos pensar que entre la disminución de calidad, de exigencia y de presupuestos, la educación ha sido nuevamente desatendida, aún y cuando en discursos e intenciones no paran hacernos creer otra cosa. Aunque el panorama aún no es el deseado, es importante destacar que existe muchos actores de la educación que están involucrados con la mejora, preocupados por sus alumnos y alumnas, y por mejorar a través de sus esfuerzos con una sociedad más capaz, más comprometida, y mejor preparada, con la idea de dejar un mejor país.

Esta vez, contamos con varias reflexiones que nos dejan ver que la tarea por mejorar ya atender la educación, aún está lejos de concretarse. Las reflexiones nos permiten observar la otra realidad, la que esta fuera de los discursos y si en unen la realidad de las instituciones. La Revista Edurama presenta una edición que seguramente lo dejará pensando en la realidad a dos años de esta gestión en el país.
Hay mucho por hacer, Desde nuestra trinchera creemos que el camino se puede corregir y mejora en lo que sea necesario. Como cada ocasión en la Revista Edurama, les agradecemos el favor de su lectura y les invitamos a compartirla con sus conocidos, esperando poder leernos en la próxima edición.
