Ochenta y va por más
Mtro. Héctor Daniel Estrada Pérez
Llegamos a la edición ochenta, ha sido un camino largo, cuesta arriba, con muchos baches, pero de grandes satisfacciones. Aún no llegamos a donde queremos, pero nos queda claro que estamos en el camino correcto. Cada vez más cerca, con la confianza que usted querido lector nos regala, con la responsabilidad que nos confiere poder ser portavoz de tantos colaboradores que han pesado, con el ánimo de que hacemos todo con la mejor intención y dando una vista diferente a la educación, dando un panorama desde el punto de vista de los actores, dando voz al sentir de los que están en las trincheras de la educación.
Con esto es que iniciamos esta edición, que nos recuerda lo mucho que aún nos falta, pero nos deja ver, los avances que hemos logrado.
Este número lo hemos destinado aún tema que se ha vuelto suma importancia a últimos tiempos. El uso de las plataformas y sus implicaciones en la salud mental. Un tema que en todo el mundo esta teniendo repercusión. Y no es para menos, los jóvenes hoy en día sufren más por depresión, o por ansiedad derivado de las exigencias que se han desarrollado a partir del uso de las redes sociales. Exigencia que hacen que los jóvenes quieran vivir un mundo que se ha creado a partir de buscar aceptación social, un mundo virtual, casi inexistente.
De acuerdo con un estudio global de Sapiens con 28,000 jóvenes, se concluyó que el acceso temprano a los teléfonos inteligentes se asocia a mayores dificultades emocionales. Y a nivel global, la Organización Mundial de la Salud estima que uno de cada siete adolescentes padece algún trastorno mental (OMS, 2022). De acuerdo con Jama Network (plataforma de referencia en la aplicación de la inteligencia artificial en la medicina) ha realizado experimentos (2025) que muestran, que una pausa de una semana en plataformas reduce significativamente síntomas de depresión, ansiedad e insomnio.
El problema no es solo cuánto tiempo pasan los jóvenes en redes, sino el tipo de cultura que las plataformas han desarrollado, que han producido y que han reproducido. Los jóvenes se encuentran ante entornos diseñados bajo la lógica de la economía de la atención, lo que a las plataformas, representa que cada segundo de permanencia es un negocio. Por ello, es recurrente que utilicen estrategias que estimulen las notificaciones, los “likes”, recompensas impredecibles, acciones que generan conductas compulsivas. No es casual que cada vez más, se hable de ansiedad por desconexión, miedo o dependencia psicológica en la vida cotidiana.

La Revista Edurama en esta edición expone estas situaciones dentro de la academia. Las reflexiones de los autores nos permiten observar como lo viven, y su valoración de esta problemática, así como las posibles salidas y alternativas a estas situaciones.
Así damos inicio a la edición ochenta, deseando que continúe con nosotros, participando con sus colaboraciones, compartiendo la revista en sus diversas redes sociales, y con sus diferentes comentarios. Desde nuestra trinchera, nos congratula llegara a estas primeras ochenta ediciones, esperando que sea de su agrado, siga con nosotros mediante su lectura y como es costumbre queremos agradecer a los autores que nos permiten compartir su sentimiento y su punto de vista. Esperamos continuar en sus preferencias y nos leemos en la siguiente edición de la Revista Edurama.
