Educación inclusiva, un reto actual

Lic. Martha García Calderón

Uno de los retos en la actualidad para la educación es la inclusión, aplicada en todos sus niveles y tipos (formal y no formal). Aunque es complejo cumplir de manera tal cual se establece; se han alcanzado grandes logros y se han planteado desafíos. En este punto es importante diferenciar las “necesidades educativas especiales” (las cuales son consideradas como problemas de aprendizaje y los estudiantes con capacidades diferentes) y la educación inclusiva, la cual busca cambios institucionales, más que individuales haciendo énfasis en el aprendizaje de todos los estudiantes, Romero (2013).

En educación superior, se han establecido estrategias para “incluir” a la población que lo requiere, actualizando y estableciendo  planes y programas educativos así como las condiciones para que cualquier estudiante pueda desarrollar su proceso de enseñanza-aprendizaje de una mejor manera, teniendo a la mano las herramientas necesarias para ello, atendiendo sus diversas necesidades.

“La educación inclusiva es una aproximación de desarrollo a partir de la búsqueda de atender las necesidades de aprendizaje de todos los niños, jóvenes y adultos con especial énfasis en aquellos que son vulnerables a la marginalización y la exclusión.”(UNESCO, 2008)

Existen diversas acciones que las instituciones de educación superior han implementado que, aunque pudieran considerarse sencillas, en realidad son esfuerzos que propician la inclusión de los estudiantes de diversos grupos vulnerables y que han propiciado grandes resultados en los estudiantes.

A lo largo de las evaluaciones en instituciones educativas en las que he participado, he constatado  dichos esfuerzos; por ejemplo en el caso de las personas con capacidades diferentes en el aspecto motriz y que no pueden desplazarse a las aulas por cuestiones de la distribución de las instalaciones, se realizan cambios por una en la planta baja y de ésta manera se soluciona la situación.

En otras instituciones ofrecen en su centro de idiomas y de manera obligatoria el aprendizaje de la lengua hablada en la región, lo que permite el acercamiento e inclusión de la población con las instituciones de educación superior, por ejemplo cuando los estudiantes realizan el servicio social en dichas poblaciones.

En este aspecto, la inclusión no sólo es cuestión de las instituciones de educación superior, sino de los estudiantes y de la población en general, ya que al propiciar un ambiente sin marginación a los diferentes grupos vulnerables, el proceso de aprendizaje se desarrolla de mejor manera, es decir, puede verse no sólo en el atender a población universitaria que se encuentra en esa situación, sino como un nexo entre la universidad y la sociedad en general.

Referencias

UNESCO. (2008). La educación inclusiva: el camino hacia el futuro.  Noviembre 28, 2008, de UNESCO Sitio web: http://www.ibe.unesco.org/fileadmin/user_upload/Policy_Dialogue/48th_ICE/General_Presentation-48CIE-4__Spanish_.pdf

Payá, A. (12 de mayo de 2010). Políticas de educación inclusiva en América Latina propuestas, realidades y retos de futuro. Revista Educación Inclusiva, v3, pp125-142.

Romero, S, & García, I. (2013, agosto 30). Educación especial en México. Desafíos de la educación inclusiva. Revista latinoamericana de educación inclusiva, v7, pp.77-91.

Carro, A. et. al. (2014, marzo). Educar sin excluir. Una experiencia de educación inclusiva en el estado de Tlaxcala, México. Revista nacional e internacional de educación inclusiva, v7, pp. 140-167.

Lic. Martha García Calderón

marthagcalderon@gmail.com

  • Licenciada en Pedagogía por la UNAM

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