Nuevas tendencias educativas.

Mtra. Ana Verónica Villarroel Márquez.

En los últimos años se han planeado nuevas estrategias educativas propuestas para la educación presente y futura. El objetivo de ellas es renovar las formas de generar conocimiento teniendo en cuenta los avances tecnológicos y una mayor implicación de los entornos más cercanos de los estudiantes.

Para lograr estos objetivos, es necesario capacitar y concientizar a todas las partes implicadas, más allá del alumnado y el cuerpo docente, ya que de poco sirve tener preparados a esos dos sectores, sin garantizar la continuidad de sus esfuerzos y conocimientos en el resto de la sociedad.

Por tanto, es importante partir por las familias, las cuales deben asegurar un ambiente  sano y estable en el que los estudiantes puedan manejar correctamente sus emociones, el estrés y su nivel académico. Los padres de familia deben mantener una relación muy estrecha con el centro de enseñanza de sus hijos y estar al tanto no sólo de los trabajos de clase, sino también de las actividades y materiales complementarios que les dejan sus profesores para horarios extra aula. En conclusión, se tiene que fomentar desde casa el interés por la lectura, la indagación, la creación y el análisis, y eso es algo que se puede lograr si en los propios centros educativos se desarrollan las llamadas escuelas para padres, en las cuales se da el asesoramiento adecuado a las familias para el correcto desarrollo académico y personal de los estudiantes.  

Por otro lado, el personal de los centros educativos, incluyendo los sectores no académicos, también deben tener una formación complementaria enfocada a la aplicación de nuevas estrategias educativas, tales como el uso de las tecnologías, al aprendizaje autogestivo y comunitario, la innovación y creatividad, el trabajo de la inteligencia emocional, así como el multifuncional e interdisciplinar, entre otros. Recordemos que lo que se busca con esto es una mejor o al menos una completa preparación de los jóvenes de cara a un futuro cada vez más frenético e incierto.

La educación está y seguirá evolucionando en los próximo años, ya que como todo elemento social, necesita renovarse constantemente para adaptarse a las nuevas y urgentes necesidades comunitarias.

Una de esas necesidades planteadas bruscamente por esta pandemia que vivimos actualmente es replantear el escenario de enseñanza- aprendizaje, el cual ha tenido que migrar al espacio privado del hogar y adecuarse para el correcto funcionamiento educativo. En esta adecuación se han alterado elementos que van más allá del proceso de enseñanza y esto ha tenido algunas consecuencias positivas, pero sobre todo negativas, precisamente por la falta de preparación ya que como sociedad no hemos estado a la altura del contexto actual.

Para el futuro más inmediato tenemos que trabajar en aquellas alternativas que aporten soluciones a los problemas actuales, así como en la elaboración de nuevos elementos tecnológicos, científicos y pedagógicos que aporten valor al aprendizaje, a la sociedad y al medio ambiente, por tanto se tiene que ver la educación como un todo integrador, es decir, no sólo es ir a clases a aprender y repetir cosas nuevas, sino que esos conocimientos adquiridos se tienen que demostrar y aplicar para la mejora de nuestra sociedad.

Actuando desde varios campos estratégicos, podremos lograr una educación más integradora y completa que vaya más allá de las aulas, porque con esta situación se ha demostrado que la formación va más allá de los centros educativos y puede llegar a ser extendida a todos los aspectos de nuestras vidas. También se ha entendido que el autoaprendizaje y el trabajo autónomo son fundamentales para estas nuevas estrategias educativas y sin estos factores, difícilmente se podrá avanzar en este campo de trabajo.

Para concluir, considero que en México y en muchas otras regiones del mundo aún queda mucho por hacer para poder llegar a estos objetivos, ya que todavía no existe una cobertura educativa a nivel nacional al cien por ciento, hay un considerable número de deserción escolar, una elevada disparidad social, falta de infraestructura y falta de una adecuada planeación educativa. Considero necesario primero poner fin a estos problemas que no son exclusivamente formativos, sino más bien sociales, para poder llegar realmente a las aspiraciones educativas deseadas.

Mtra. Ana Verónica Villarroel Márquez

avillarroelmarquez@gmail.com

  • Licenciatura en Historia por Universidad de Vigo (España).
  • Master en Estudios Latinoamericanos: Cultura y Gestión por Universidad de Granada (España)


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